EL MANEJO DE LAS EMOCIONES EN EL TRABAJO

Muchas situaciones y formas de actuar en la que nos vemos inmiscuidos son resultados de nuestro organismo de los cuales no tenemos control alguno. La cantidad de situaciones en las que una persona se ve sometida por su emoción que a veces no está consciente de ello, sin embargo, la jerarquía que se establece entre estos sistemas y nuestra consciencia a veces actúan a su libre albedrío, ajenos a nuestros deseos.
La palabra emoción viene del latín “motere” que significa mover, es decir, todo movimiento de cuerpo está ligado a un proceso mental, tales como levantar la mano, se lleva a cabo la mayor parte del tiempo en forma consciente y premeditada, no son acciones físicas que se ejecuten para obtener un fin concreto ni son procesos totalmente racionales, en muchas ocasiones escapan a nuestro control y delimitan nuestra actitud consciente.

Es por ello y tomando en cuenta lo anterior lo importante que es el manejar las emociones, considerando la inteligencia emocional donde la importancia de la expresión emocional se debe considerar como parte de una adaptación de los seres vivos y el medio ambiente.

Su importancia radica en el que permite expresar (sacar, manifestar) las emociones de forma sana y satisfactoria y es que cualquier decisión que la persona tome por trivial que parezca, dormir, comer o hasta con quien relacionarse sentimentalmente o laboralmente son actividades que involucran emociones.

Dentro del trabajo es fundamental saber equilibrar nuestras emociones por que este sitio nos obliga a ocultar nuestros sentimientos, es decir, si nos sentimos tristes o decepcionados por alguna razón de trabajo, el pensamiento emocional común es ocultarlo y esperar a llegar a casa donde es seguro descargar los sentimientos con tu pareja, hijos o familia y esto puede ser limitante para algunas personas. Es importante considerar que todas las personas “no somos maquinas” que actúen y hablen en forma automática, pues debe haber una armonía entre la expresión espontánea y las emociones.

Manejar las emociones es complejo porque es algo que ya tenemos en nuestro bagaje cultural mexicano, el no expresar o sacar nuestros sentimientos a los demás y por ende mucho mas, no nos permitimos manifestarlos en nuestro entorno laboral, no importando, emociones negativas como el enojo o el aburrimiento o de emociones positivas, como el amor y la alegría. Y al reprimirlas puede truncar ciertas relaciones de crecimiento y desarrollo como ser humano y por qué no, profesionalmente.

El controlar nuestros impulsos al hablar, los cuales la mayoría de nosotros sufrimos de vocabulario empobrecido y esto que sientes y lo dices puede causar algún tipo de inconveniente con las personas que están a nuestro lado, que puedan incomodar a los demás. Es importante elegir las

palabras con cuidado siendo intencional y no impulsivo, combinando nuestro cerebro racional y emocional.

El trabajar con las emociones a flor de piel, digamos así, con esta naturalidad como debemos actuar en todas las situaciones nos invita a reflexionar, a conocernos nosotros mismos, realizar una introspección y llevar a cabo una inteligencia emocional con nosotros y en la relación con los demás, hagamos el ejercicio…

CONCLUSIÓN

Como consideración final, realice una práctica con los trabajadores del centro de trabajo, sobre cómo puede repercutir las emociones en la toma de decisiones en su entorno laboral, salieron aspectos importantes, a muchos si les afecta sus emociones que no se sienten seguros de expresarlos a los compañeros de trabajo, otros son mas emocionales y en sentido de tomar decisiones con el cerebro emocional y otros separan la emoción con lo cognitivo, es decir, que son más racionales en este aspecto.

La Comisión Federal de Electricidad está preocupada en buscar este equilibrio en ambos sentidos, ya que se han desarrollado cursos de inteligencia emocional y desarrollo humano, donde los compañeros se sienten muy complacidos en llevar a cabo estos talleres que les ayudaran en su desarrollo profesional. Cada día nos enfrentamos a emociones propias y ajenas, el manejar las emociones de manera inteligente nos ayuda controlar la conducta y nuestros pensamientos en mejorar los resultados. Por otro lado, cada uno de nosotros influye en el estado de ánimo de los demás, para bien o mal, lo hacemos constantemente, es por ello la importancia del control emocional adecuado.

Se podría decir que no basta con tener un coeficiente intelectual alto, o habilidades muy buenas, para triunfar profesionalmente, sino este equilibrio de las emociones asertivas que deberán darse en todo ambiento social, laboral, familiar etc.

La gestión de las emociones no implica su supresión, al contrario, es     evaluar la razón de porqué te sientes así de esa manera y lo que decides hacer al respecto, por ejemplo, cuando estas enojado con tu compañero de trabajo, podríamos decidir mantenerla dentro de uno o sacarlo con otras personas (amigos, padres), pero lo más importante, es examinar porque nos sentimos de esa forma y podríamos determinar si vale la pena el enojo.

Considero que la empatía que tengamos con los demás, tiene la capacidad y la habilidad de ponernos en lugar de los otros, aplicando la comunicación en todo momento donde tengamos las ideas claras y convincentes en nuestra toma de decisiones con la sociedad con los que nos rodea.

 

 

BIBLIOGRAFIA

Goleman D: Inteligencia Emocional. (1995) New York: Bantam Books
Dr. Palan¨s website: aplicar la inteligencia emocional en el lugar de trabajo: R, Palan, Ph D

Educare. Capacitación: Inteligencia Emocional. México

Karlo.martinez@cfe.gob.mx

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