El liderazgo y la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es la capacidad de registrar y manejar adecuadamente nuestras emociones. Y ser capaz también de darnos cuenta de lo que sienten los demás y actuar en consecuencia.

El trabajo es un ámbito en el que es indispensable controlar nuestras emociones, ya que esta no es una actividad basada en amistad sino en la convivencia mutua y el intercambio de información entre el empleado y el patrón o cliente y vendedor. Actuar de mala forma o de manera desbordada en el ámbito laboral puede tener consecuencias negativas.

Las emociones sociales que específicamente se relacionan con la vida laboral son la envidia, los celos, la vergüenza y la culpa, y todas están emociones pueden ser muy intensas y hay que aprender a manejarlas.

La ira es una emoción individual y no social por lo que surge dentro de nosotros.

Hablar de inteligencia emocional en el trabajo es hablar de la capacidad de automonitorear las emociones pero también de monitorear las de los demás, darse cuante de como se sienten los demás hace una gran diferencia en el grado de involucramiento y compromiso con los otros, con los otros, con los proyectos y con el bienestar del equipo de trabajo.

Algunas características que debemos considerar dentro de la inteligencia emocional en el trabajo son: Carisma, capacidad de expresar sentimientos y necesidades, compromiso emocional, monitoreo de la frustración, balance entre trabajo y vida personal.

 

La inteligencia emocional en las empresas es más que un concepto, es una fórmula que permite una mejor relación entre las personas y las relaciones, alcanzando así mejores resultados.

La base de un liderazgo bueno y fuerte se asienta antes que nada en las emociones. Cuando los gerentes crean estrategias o mobilizan equipos para que actúen, es decir, en todo lo que hacen, el éxito depende de su manera de hacerlo.

Los líderes funcionan como guías emocionales para los grupos, es decir, encaminan las emociones colectivas hacia direcciones positivas. Y es que las emociones dirigidas con entusiasmo generan una mejora continua del rendimiento, y las dirigidas con rencor y ansiedad generan desorientación y paralización.

Los trabajadores buscan la empatía con su líder, pues este funciona como apoyo emocional, y esta relación va más allá de la simple tarea desempeñada.

 

La inteligencia emocional que consiste en la capacidad para afrontar y resolver satisfactoriamente una situación emocionalmente inestable y aprender a controlar las emociones para que trabajen a nuestro favor y no dejar que dominen nuestros actos y pensamientos, haciendo que tomemos decisiones inadecuadas o irracionales.

Nuestra inteligencia funciona de una forma integrada, nuestro cerebro está compuesto de dos partes: el lado izquierdo, que se ocupa de la capacidad de raciocinio lógico, conocido también como coeficiente intelectual y el lado derecho, responsable de las emociones y que se conoce como coeficente emocional. Ocurre que sólo un elevado CI no garantiza nuestro éxito profesional ni personal. Además del conocimiento técnico y la formación escolar, el profesional de éxito tendrá que saber lidiar con el ser humano y respetarlo.

¡La inteligencia emocinal puede ser aprendida!

Todas las personas pueden desarrollar su propia inteligencia emocional, para lo que tendrán que aprender y entrenar las aptitudes que la componen.

 

La conclusión a la que se llega es que los líderes más eficaces poseen una característica común: poseen un alto nivel de coeficiente emocional. Esto no quiere decir que el coeficiente intelectual y las competencias técnicas o analíticas sean irrelevantes.

Estos son un requisito de entrada para quien aspire a ser un buen líder, pero la inteligencia emocional es la condición del liderazgo.

Un gerente puede tener la mejor formación del mundo, una gran capacidad analítica o un

enorme espíritu creativo, pero sin inteligencia emocional no será un gran líder.

 

 

 

 

Bibliografia:

 

Daniel Goleman, Inteligencia emocional, 1995

Notas de clase, Manejo de la Vida Emocional.

 

 

 

José Antonio Sánchez Arenas

Comisión Federal de Electricidad

Instituto de Ciencias y Educación Superior

Maestría en Liderazgo Desarrollador

Materia: Manejo de la Vida Emocional