Líder: Características y Poder

El ejercicio del liderazgo, como en todos las actividades y procesos del comportamiento humano, ha venido evolucionando desacuerdo a los cambios de paradigmas en las relaciones personales y laborales, los negocios, los enfoques tecnológicos y todos los elementos relacionados con el mundo actual.

En épocas pasadas se entendía por líder, aquella persona que lograba imponer su criterio a una mayoría que se acoplaba como consecuencia de sus acciones y decisiones. Tal persona debía poseer facilidad de palabra, un carácter firme, seguridad en sí mismo y don de mando. En la actualidad, una persona que pretenda comportarse de esa manera corre el riesgo de ser catalogada de autoritaria y con serios problemas de comunicación, aparte de una baja autoestima.

Un buen líder practica el arte de la persuasión y la motivación para lograr objetivos, y funge como monitor y ejemplo que inspire a otros.

Normalmente, las nociones que manejamos de liderazgo y poder son muy unidas, siendo bastante difícil separarlas para nosotros. El hombre tiene la tendencia de seguir a los que tienen poder  y en consecuencia, por qué otros las siguen, las personas con poder son líderes.

Existen algunas razones por las que algunas personas tienen poder, algunos son poderosos por que por sí mismos, porque tienen recursos o un puesto en una organización y aunque normalmente estos líderes tienen el poder oficialmente, sus equipos no están muy contentos con el modo en que son conducidos pero de algún modo tienen que lidiar con ello pues estos líderes son sus jefes.

Por otro lado existen personas que tienen poder de líder, por ser expertos en algún tema o actividad o porque sus equipos les admiran por sus logros personales.  Las personas con este tipo de poder, no siempre son jefes o tienen un poder formal, oficial, pero están influenciando a otros con sus aptitudes o cualidades personales que poseen.

Para poder ser un buen líder con una autoridad solida debemos diferenciar la aplicación de conceptos tales como la gestión, el liderazgo y el poder. Solemos confundir estos términos por lo que es referente a la gestión es importante considerar que no se gestiona a los seres humanos, lo que se gestiona son inventarios, recursos, cosas, etc.

El liderazgo es el arte de poder influir sobre los demás gracias a una serie de destrezas o habilidades que pueden ser aprendidas y desarrollarse. El poder debe ser el arte de conseguir que la gente haga voluntariamente lo que uno desea, de esta forma la gente hará lo que se le pide y no porque se les ha amenazado con consecuencias si no lo hacen.

Un líder debe inspirar y guiar a las personas, por medio de persuasión, gestión, promoción y motivación, y es capaz de unir esfuerzos individuales en pos de un objetivo común.

Algunas características que un buen líder debe cumplir son:

Seguridad en sí mismo: Elemento imprescindible en toda persona que guía.

Capacidad de análisis: Es capaz de detectar fortalezas y debilidades del equipo y aplicar correctivos.

Capacidad de escuchar: Acostumbra a escuchar con atención, demostrando genuino interés en lo que se le dice.

Firmeza para tomar decisiones y actuar: Partiendo de la objetividad, hace lo que conviene sin dejarse influenciar por intereses particulares o por temor a perder consenso.

Amplitud de criterio: Puede aceptar y adaptarse a personas, ideas y formas de actuar nuevas y diferentes.

Consideración y respeto por lo demás: Acostumbra a señalar lo bueno en público y corrige lo malo en privado.

Responsabilidad: Responde por los actos propios y por el equipo.

Humildad: No tiene temor de pedir consejo, reconocer fallas y agradecer ayudas.

Confianza en las capacidades de otros: Confía en el resto y siempre espera lo mejor de ellos.

Autenticidad: Expresa su mundo interior a través de sus palabras y acciones.

El liderazgo y el poder no son fenómenos aislados, ambos ayudan para poder movilizar a una organización en un acto de influencia reciproco entre líder y colaborador, el reto se encuentra en determinar hasta qué grado de influencia es pertinente para que los propósitos de la organización se distorsiones y así se empiece a distorsionar el sistema, ocasionando que el comportamiento general de los miembros se torne agresivo, individualista e incluso impositivo. Lo que conllevaría a un que disminuyan los niveles de satisfacción personal y el bienestar que los miembros pretender alcanzar al formar parte de una organización.

Esta forma de ver el poder y la influencia como fuentes de riqueza organizacional en la que se potencia el aprendizaje y la innovación es de vital importancia en la actualidad para las organizaciones, los líderes entonces deben reconocer la individualidad, potenciar la diversidad y distribuir el poder, para beneficio de la organización y que exista un equilibrio en esta.

 

Bibliografia:

García, O. H. (2009). El concepto de poder y su interpretación desde la perspectiva del poder en las organizaciones. Estudios Gerenciales, 25(110), 63-83.

Murillo, G. (2009). Sociología de las organizaciones: Una perspectiva desde el poder y la autoridad para entender la cohesión social: el caso de la banca en Colombia. Pensamiento & Gestión, 26, 39-72.

 

José Antonio Sánchez Arenas

X8713

Subarea de Transmisión Puebla

El Liderazgo como Potencia y el Liderazgo como Acción.

Luis Francisco Martínez