Líderazgo del Siglo XXI

El Liderazgo y el Líder, han sido y continúan siendo un área de estudio y de investigación muy interesante, sabemos que el liderazgo es una filosofía de trabajo, es una actitud, se podría decir que el liderazgo es un estado mental. Es algo que está disponible para cada uno de nosotros. Por otra parte El líder innova, es original, desarrolla, inspira confianza, se concentra no sólo en las personas, sino en todos los aspectos que lo rodea, debe tener una visión de largo plazo.

Ahora los líderes deben responder a la velocidad de los cambios, pues los mismos vendrán cada día más rápido y eso solo será posible si está entrenado para tomar decisiones a nivel de toda la organización para que las mismas sean inteligentes, en donde todos puedan tomar decisiones y no esperar a que otros las tomen.Ante lo antes mencionado surge una gran interrogante; y es que ¿Cómo es posible que los líderes puedan tomar grandes decisiones cuando los mismos poseen valores que no van acorde a los de la Sociedad y donde el individualismo es lo que prevalece?, es aquí donde considero que el tema de los valores es de vital importancia, ya que es algo que está siempre dentro de nosotros mismos y determina en gran medida nuestra forma de actuar y de ser; pues al estar los valores dentro de uno mismo, cada persona posee diversos puntos de vista sobre la realidad. Al diferir los valores de unos a los otros, surgen fricciones que pueden convertirse en problemas de índole tanto social como ético, repercutiendo en los diferentes ámbitos de la organización, es decir, en lo económico, político, social y cultural.En la actualidad, la importancia del problema de los valores es innegable; la crisis del hombre actual es una crisis de valores que requiere un examen crítico, a fondo, de su naturaleza, sentido, fundamento y jerarquía; esto nos demuestra con gran claridad que vivimos en una sociedad que se enfrenta a una crisis de valores, una sociedad donde lo más importante es tener y donde se promueven las necesidades del consumismo, dejando a un lado el valor del ser. Cada vez es más notable la tendencia general de la sociedad hacia el consumismo, las personas valen de acuerdo con lo que tienen sin importar cómo lo hayan conseguido. Es muy claro que vivimos en una sociedad demasiado egoísta y no nos damos cuenta o, más bien, no queremos darnos cuenta de la cantidad de personas que viven en extrema pobreza en nuestro país y en muchos otros lugares del mundo, tampoco de la falta de solidaridad y de justicia social entre los seres humanos.

Por otra parte, los cambios tan acelerados que se han experimentado en las últimas décadas, como consecuencia de los avances tecnológicos y la promoción del libre mercado, todo evaluado bajo la perspectiva de competitividad, eficiencia, eficacia, rentabilidad y economicidad, han deteriorado las relaciones humanas, debido a la nueva jerarquía de valores que se basan más en un bienestar material individual y se descuida la dignidad de la persona. Considero de que al tratar en una empresa a los miembros que trabajan en ella como seres humanos más que como simples objetos o máquinas, las personas logran niveles más altos de satisfacción laboral, lo cual también se ve reflejado en la productividad y resultados económicos de la compañía, de esta manera, al pasar los años las personas serán capaces de desarrollar un pensamiento ético y tendrán una visión diferente de la vida misma, así podrá comenzarse a darse un cambio importante tanto en nuestra sociedad como a nivel global de las organizaciones.
Los cambios y transformaciones del entorno y organizaciones del siglo XXI, hacen que emerja la participación de personas que orienten procesos de aprendizaje y Adaptación. Esto implica ejercer el liderazgo, por ello, es importante analizar los nuevos modelos de liderazgo y su aplicación en estos tiempos de grandes cambios, ya que ahora el líder que no dirige se convierte en “plomo”, en un obstáculo para el grupo.
Sin duda para lograr el manejo estratégico del talento humano los líderes del Siglo XXI requieren disponer de información precisa acerca de la aportación de valor que puede realizar cada miembro del equipo de trabajo que dirige y detectar el compromiso del resto de los miembros del equipo con el proyecto empresarial. El disponer de ese tipo de información permite a los líderes desarrollar estilos de dirección, estrategias de colaboración y comunicación interna eficientes. Es importante destacar que las organizaciones para enfrentar los altos niveles de incertidumbre y cambios acelerados no pueden seguir funcionando desde la perspectiva de la individualización de sus integrantes, sino agrupados en equipos, capaces de abordar con creatividad e innovación las soluciones a los problemas que estas enfrentan y enfrentarán.Ello hace necesario con toda la justificación que amerita el caso; recurrir e incorporar en este proceso de manejo del cambio, la figura de los líderes.

Los líderes del siglo XXI están llamados a saber extraer lo mejor de sí mismos y de los demás. Estar abiertos a los cambios con un sentido del humor muy especial y prudente. Deben preocuparse de equilibrar su vida en cuatro áreas del matrimonio, la familia, la amistad, el trabajo, la espiritualidad y la comunidad (incluyendo la vida social y política), pues todos estos deberían de ser sus valores universales para poder influir positivamente en otros con el objeto de un logro o bien común, en un líder debe verse el amor, respeto, delegar y dejar hacer, valorar, escuchar, educar, motivar, dar, compartir, tener fe, no utilizar a las personas en beneficio o provecho personal.

 

Conclusion

Hoy en día los dirigentes sin importar su área o nivel en la organización, están para apoyar a su personal, tienen como tarea o responsabilidad fundamental ser el apoyo para que sus seguidores puedan cumplir eficazmente con sus actividades y de esa manera responder a las necesidades del cliente; Apoyar significa motivar, capacitar, dar seguridad, ser el ejemplo, clarificar el objetivo, ya que hoy en día se habla de la Pirámide invertida, donde se coloca al cliente como lo más importante y causa final de toda gestión administrativa, al personal de las empresas como los generadores de la productividad, calidad y excelencia en el servicio y los directivos y jefes es decir a los líderes como el apoyo y dirección necesaria para que puedan lograr los resultados requeridos.
Por último, pero no menos importante, en lo personal considero que los Líderes del Siglo XXI, no deben dejarse guiar por sus emociones, deben ser personas centradas en el propósito de la organización, de esta manera es que pueden transcender a otras personas y establecer un liderazgo altamente efectivo y eficaz en todas las áreas de su vida y por consecuencia en la de sus seguidores.

 

 

 

Bibliografia:

Liderazgo y dirección : el liderazgo del siglo XXI

Münch Galindo, Lourdes, Editorial Mad, S.L.   1ª ed., 1ª imp.(04/2007)

 

José Antonio Sánchez Arenas

Comisión Federal de Electricidad

Instituto de Ciencias y Educación Superior

Maestría en Liderazgo Desarrollador

Materia: Vida, Misión y Obra de los Grandes Líderes de la Historia