Liderazgo y formación del líder

Actualmente la situación social en que vivimos nos exige trabajar de forma más ordenada y para poder lograr nuestros objetivos, es por eso que la creación de líderes es muy importante en nuestra sociedad. El reto de los líderes consiste en crear un contexto en el que pueda emerger la inteligencia colectiva del grupo, sin menoscabar la inteligencia individual. Aceptar la realidad es el primer paso para evolucionar de grupo a equipo de alto rendimiento.

Un líder debe ser consciente y comprender el sistema del que forma parte, debe poder ver más allá de lo inmediato, y debe percibir cómo los acontecimientos se relacionan mediante patrones más profundos. Además, debe tener una visión sistémica de su área de responsabilidad.

Por ejemplo, cuando alguien recién llegado a una empresa o promovido de nivel toma a su cargo a un grupo de por personas de distintas edades, con distintos niveles de formación profesional, diferentes niveles de compromiso y experiencia en el campo, podemos decir que esta personar tiene bajo su responsabilidad a un grupo de trabajo al que hay que transformar en equipo de alto rendimiento, para cumplir con objetivos de alta calidad. 

Aceptar la realidad siendo realista de donde nos encontramos es el primer paso de todo proceso, en este caso la evolución de grupo a equipo de alto rendimiento.

El liderazgo empieza con una visión, y esta es la que inspira y hace que se involucre a otros miembros en una acción, una vez establecida la visión esta debe ser compartida, y para llegar a esta etapa el líder debe de eliminar etiquetas individuales y ver el potencial de cada uno de los integrantes y así ver las posibilidades antes que las carencias.

Algunas de las herramientas en las que el líder puede trabajar para tratar con el grupo de trabajo y desarrollar lo mejor de cada uno son:

Desarrollar la confianza en él y en cada uno de los integrantes del grupo, tratar a todas las personas con respeto, sacar lo mejor de cada uno viendo siempre su potencial, ayudar a los demás en su camino al aprendizaje, impulsar el cambio, escuchar, empatía, capacidad de negociar y ser justo.

El líder es como un director de orquesta, ya que guía a su grupo y a cada uno de ellos para que saque lo mejor de sí mismo, escuchando, colaborando, esperando a algunos y apresurando a otros, para que el resultado sea una pieza armoniosa.

Hablar de formación para ser un buen líder, es cultivar y desarrollar el ser y el hacer del mismo.

 

 

Bibliografía:

Daniel Goleman,”El Líder Resonante crea más”-

 

 

José Antonio Sánchez Arenas

X8713

Subarea de Transmisión Puebla

Líder formador de Lideres

Carlos Olea Ocaño

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