Aumentan las multas por aparcar el coche en zona de minusvalidos

Demasiados de los conductores que acuden a los principales centros comerciales de Lugones se empeñan en estacionar en las plazas reservadas para minusválidos sin tener tarjeta o haciendo un uso fraudulento de ésta. La Policía Local de Barcelona destaca que esta situación cada vez es más frecuente. Los días de lluvia y los sábados por la tarde es cuando más se producen estas irregularidades, al igual que en épocas de mayor afluencia como rebajas y Navidad.

Los agentes se han encontrado con situaciones tan rocambolescas como un conductor que trabajaba en un taller mecánico de Sant Cugat había hecho la fotocopia de la tarjeta de un cliente, aprovechando una reparación. Llevaba un año valiéndose de este documento. La consecuencia es que además de multarle con 200 euros por aparcar sin autorización en una plaza reservada para minusválidos, también tiene que dar cuenta en el juzgado porque la falsedad documental es un delito.

Pero querer dejar el coche cerca de la puerta y la picaresca lleva a otros casos como fotocopiar la tarjeta -que había caducado hacía un año- de la suegra, que residía en Madrid y ya había fallecido. La Policía Local de Siero también se encontró con un conductor con tarjeta al tener un menor de edad tetrapléjico. El problema es que el niño había fallecido hacía ocho años y no entregó el documento, ya caducado. Los agentes también han intervenido estos permisos a extranjeros que los habían expedido en sus países de origen -como Francia, Bulgaria o Rumanía- y no los renovaron.

La Policía advierte de que “la tarjeta ha de utilizarse siempre que el titular conduzca o viaje en el vehículo”. La mayoría de las irregularidades es por familiares que la usan sin que el titular circule con ellos.