Avasallados

En épocas antiguas el yugo era empleado para dirigir animales e inclusive personas. Los hebreos en Egipto eran sujeto de esclavitud; avasallados por los maestros Egipcios y de años de plegarias.

En épocas antiguas el yugo era empleado para dirigir animales e inclusive personas. Los hebreos en Egipto eran sujeto de esclavitud; avasallados por los maestros Egipcios y de años de plegarias. Pero Dios tenía proyectos para esa gente – proyectos de libertad para su esclavitud y libertad en un viaje que los purificaria y daría forma a estas personas especiales.

Muchos de nosotros estamos subyugados de la misma manera. Estamos desanimados por las circunstancias y retraer algunos miedos. Somos esclavos de las opiniones del mundo y de los malos consejos. Llevamos nuestra carga sobre los hombros, y amontonan una tras otra hasta que se vuelve tan pesada que nos damos por vencidos. Estamos subyugados a nuestro pasado; subyugados a nuestras circunstancias y subyugados a las opiniones de otros.

Pero Dios ha prometido romper todas las barras de nuestro yugo. El vino a nosotros y nos dijo. “Yo les quiero hacer un intercambio, Dejen sus cargas a mis pies. Ustedes me dan esa carga pesada y yo les doy paz”

Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Mateo 11:28-30

Así como Dios tiene planes especiales para los hebreos en Egipto, así nosotros tiene planes especiales para nosotros. Él ha roto nuestro yugo de opresión y lo ha reemplazado con un espíritu quieto y calmado. Nos ha liberado de las ataduras del pecado. Él nos ha desatado nuestra carga y ahora la lleva Él. Él nos ha hecho una pregunta y su promesa es fiel. Él nos moldea y nos da forma para ser recipientes de su amor. Él hace esto para que tu viaje que se llama lucha traiga bienestar a tu familia y gloria a Él.

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”–declara el SEÑOR–“planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Cada uno de nosotros tenemos diferentes ataduras y llevamos diferentes yugos. Algunos de nosotros estamos cargando un yugo de la inconstancia, amargura e ira. Jesús dice “Dame eso”. Algunos de nosotros estamos cargando el yugo del miedo y la timidez. Jesús dice “Dame eso”. Algunos de nosotros estamos llevando el yugo de la vergüenza y la desgracia. Jesús dice “Dame eso”. Todos de nosotros llevamos el yugo del pecado, inclusive a eso Jesús dice “Dame eso”

Así dice el SEÑOR: "En este lugar, del cual decís vosotros: 'Es una desolación, sin hombres y sin animales', en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se oirá de nuevo voz de gozo y voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: 'Dad gracias al SEÑOR de los ejércitos, porque el SEÑOR es bueno, porque para siempre es su misericordia'; y de los que traen ofrenda de acción de gracias a la casa del SEÑOR. Porque restauraré el bienestar de esta tierra como fueron al principio"--dice el SEÑOR. Jeremías 33:10-11Dios ha prometido a los Israelitas el restaurar su ciudad, es la misma promesa que nos hace a nosotros. Tus calles puede que estén desiertas y tus ciudades en ruinas, pero Dios nos promete que reparará las paredes rotas y restaurará las calles y las viviendas. Tus circunstancias puede que te sientas derrotado, per

Él te ayudará a caminar con tu cabeza erguida. Tu yugo puede que pese mucho pero Dios ha prometido liberarte.

Dios está en el negocio de la restauración. Él restauró la fortuna de los Israelitas luego que fueron diseminados por los babilonios. Él restauró la vida de Lázaro luego que estuvo muerto por 4 días. Él restauró a la pequeña niña para que viera a su padre luego que la gente le había dicho que estaba muerta que era muy tarde.   Él restaura la esperanza cuando todo parece desolado.

Aquellos que amamos también llevan el yugo del mundo. Muchos de ellos llevan las mismas ataduras que nosotros; Esa atadura de vergüenza y culpa; ese corazón de piedra cambiará en un corazón de carne; esas cadenas del pecado cambiarán por gracia y misericordia.

Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras. Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque El rompió las puertas de bronce e hizo pedazos las barras de hierro. Salmo 107:14-16

Con la ayuda de Dios, podemos tirar el yugo de la opresión. Con Su gracia y misericordia, podemos caminar en integridad con la cabeza bien alta. A través del amor que nos demuestra, podemos aprender a amar a los otros de la misma manera.

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros. Isaías 61:1

Confeccionamos toda la vestimenta litúrgica como albas, estolas, casullas, manípulos...

Deja tu comentario debajo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.