Bicicletas Spinning: Entrenar de forma divertida

Hoy en día, estar en forma va más allá de una cuestión estética. La ciencia nos ha demostrado que el ejercicio físico es una de las claves para fortalecer nuestra salud y combatir uno de los peores males de nuestro siglo: el stress. Gracias al spinning, el ciclismo se convierte en una actividad social y motivadora, perfecta para los que trabajan en una oficina y poseen poco tiempo libre para practicar un deporte con regularidad.

Perder peso y fortalecer los músculos de manera divertida, esta es la esencia del spinning, un entrenamiento aeróbico que surgió en el año 1987 y que en la actualidad se ha extendido prácticamente a todos los gimnasios de Europa. No obstante, el spinning no significa simplemente pedalear en una bicicleta estática, este ejercicio también implica reforzar la fuerza de voluntad ya que se trabaja para sobrepasar las limitaciones físicas y mentales.

Una sesión de spinning por dentro

Las sesiones de spinning generalmente duran entre 45 y 50 minutos y se dividen en tres fases. En los primeros 10 minutos se pedalea lentamente a modo de calentamiento. En la segunda fase se alternan periodos de pedaleo rápido con algunos minutos de pedaleo más lento que sirven para retomar fuerzas. La sesión termina con un descenso del ritmo que se utiliza para ralentizar las pulsaciones cardiacas y hacer que el organismo vuelva poco a poco a su estado normal.

Usualmente las sesiones de spinning se realizan en grupo, con un instructor que es el encargado de indicar la intensidad del ejercicio, los movimientos y los cambios de postura correspondientes. La música es quien va marcando el ritmo del pedaleo e incluso existen algunos gimnasios donde se recrea la experiencia de recorrer un relajante sendero de montaña.

El corazón del entrenamiento: Las bicicletas spinning

El spinning está ligado de forma indisoluble a su bicicleta. Como se trata de un entrenamiento donde se varían constantemente las formas de pedaleo y la postura, es importante que la bicicleta esté especialmente diseñada para responder a estas exigencias.

Lo esencial de las bicicletas spinning es que su cuadro tenga una medida media y que el resto de sus componentes sean ajustables. No obstante, lo más peculiar de estos modelos es que poseen ruedas de inercia diseñadas para transmitir la sensación de dinamismo. De esta forma podrás tener la sensación de que estás pedaleando por un campo verde y no sobre una bicicleta estática.

Las bicicletas spinning suelen traer entre cinco y diez resistencias diferentes que permiten aumentar la intensidad del ejercicio y poseen dos o tres manillares que facilitan los diversos cambios de posturas que se adoptan durante la sesión. Por supuesto, también traen incorporados aditamentos de control de la frecuencia cardiaca que ayudan a supervisar el esfuerzo y a medir la eficiencia del entrenamiento.

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