El Gran Mensaje de Semana Santa

¡Mayor énfasis a la Resurrección! — El Viernes Santo, día de la Pasión, persiste la costumbre de llorar a un Jesús muerto. Del fondo de nuestra Alma respetamos a los que todavía actúan así. Reconocemos también que aman mucho al Divino Señor. Pero, estamos aquí especialmente para Proclamar al Jesús vivo*, fraterna contribución a todos los que creen en la Eternidad, la Legión de la Buena Voluntad transformó el llamado “día de la mentira” en el Día de la Verdad. ¡Mayor énfasis a la Resurrección! — El Viernes Santo, día de la Pasión, persiste la costumbre de llorar a un Jesús muerto. Del fondo de nuestra Alma respetamos a los que todavía actúan así. Reconocemos también que aman mucho al Divino Señor. Pero, estamos aquí especialmente para Proclamar al Jesús vivo*, fraterna contribución a todos los que creen en la Eternidad, la Legión de la Buena Voluntad transformó el llamado “día de la mentira” en el Día de la Verdad.

Lo que fraternalmente proponemos es que se dé mayor énfasis a la Resurrección de nuestro Divino Amigo. En Su victoria sobre la muerte está la fuerza impulsora del Cristianismo, la certeza de la victoria de Sus discípulos: ¡Jesús está vivo! Este debe ser el gran Mensaje de la Semana Santa, en los tiempos modernos, cuando la Humanidad insiste en invocar a la muerte, haciendo de ella su diosa: El Divino Jefe nunca estuvo realmente muerto. El Espíritu no muere. Por eso somos inmortales. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios en Espíritu, porque Dios es Espíritu. Al tercer día Jesús Espíritu resucitó, esto es, resurgió a los ojos humanos. Con ese acto extraordinario, creó en el alma de Sus discípulos un coraje capaz de enfrentar todos los odios y persecuciones del mundo, reemplazándolos a costa de sus propias vidas, si fuese necesario. Por eso decimos, en la LBV: valentía es asumir un compromiso y llevarlo triunfalmente hasta el fin. Sin desanimar, con los ojos fijos en el Cristo de Dios. Si Jesús no hubiese resucitado, no habría Cristianismo.

La Resurrección es el Gran Mensaje de la Semana Santa, para quien tiene ojos para ver y oídos para oír. (...)

Venciendo a la muerte, Jesús pudo afirmar en Su Evangelio según San Juan, 16: 32: "Yo vencí al mundo”. Y Jesús quiere que, con Él, también la venzamos. Cuando el mundo conozca mejor la realidad de la vida espiritual, eterna, va a reformular todo en las relaciones humanas, inclusive en el ámbito internacional. Por el momento, la sociedad permanece afirmada casi únicamente sobre la materia, que es un manto que esconde del Hombre el verdadero sentido de su existencia. De ahí los errores, no solamente en la Religión, sino en la Política, en el Arte, en los Deportes, en la Ciencia, en la Filosofía, en todo lo demás. Es como en la historia del pez que viviendo en el fondo del mar no creía las noticias de un mundo superior a su hábitat, prefiriendo, temeroso, vagar por la oscuridad.

Es el caso de los hombres, ignorantes espirituales, marchando hacia la guerra nuclear. Entre tanto, como afirmaba Teócrito, "en tanto hay vida, hay esperanza”. Y la vida es eterna.

* Proclamación hecha por Paiva Netto el 1° de abril de 1983, Viernes Santo, en la Casa D´Ítália, Salvador, Bahia, al presentar el Libro Jesús, de su autoría.

Paiva Netto
Presidente de la Legión de la Buena Voluntad
paivanetto@lbv.org.br
http://www.paivanetto.com/index.php/es

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