EVITEMOS LAS CAIDAS

La importancia de ver por dónde pisamos

EVITEMOS LAS CAIDAS

 

¿Quien no ha dado un tropezón, quien no cayó al suelo por accidente? Esto es común en las personas, nos movemos y desenvolvemos en una sociedad muy ajetreada, a veces no somos conscientes de nuestros pasos y el mecanismo de la deambulación se ejercita de modo automático.

Pero en ocasiones no todo es casual  y en otras se justifican  con patologías ocultas, o desconocidas,  hasta que los servicios médicos la diagnostican. Se parte del hecho de que la mayoría de las caídas ocurren durante la realización de actividades cotidianas. Otras, de orden geriátrico, son uno de los problemas mas importantes que ponen en peligro la salud de los adultos mayores, creando causas de lesión e incapacidad.

Factores de debilidad de los miembros inferiores y la falta de equilibrio determinan una causa seria para caerse y correr el riesgo de una incapacidad transitoria o permanente, según su gravedad. Dos o más caídas en un periodo de seis meses se considera importante y es preciso cuidar y acudir a los servicios médicos.

Caerse es algo serio para cualquier edad pero el riesgo es mayor en el adulto, por cuanto ello traerá mayores consecuencias. Simplemente arrastrar los pies al caminar, en lugar de levantarlos adecuadamente, ya debe preocuparnos.

La osteoporosis o “enfermedad silenciosa”, como se le suele llamar, vuelve a los huesos débiles sin mostrar ningún síntoma, y es tan desconocida en el cuerpo hasta tanto no se rompe un hueso.

Aprender a prevenir las caídas es bueno para nuestra estabilidad. Para ello el profesional de la Rehabilitación tiene diversas posibilidades de intervención en el ámbito de la prevención, coadyuvando métodos y sistemas para este aprendizaje. Mejorará por tanto  la fuerza, la resistencia muscular, la coordinación y el equilibrio. Estos factores se encuentras más deteriorados con el paso de los años y hacen vulnerables a las personas faltas de ellos,  siendo preciso, por tanto, tratar para evitar el número de caídas y sus consecuencias.

La educación en la prevención de caídas en el hogar  es un punto de gran importancia,  porque en muchos de ellos se desconocen los peligros potenciales que pudiesen generar una caída. Dentro de los aspectos que se deben contemplar con el paciente y sus familiares o cuidador, deben observarse el uso de calzado adecuado incluso dentro de la casa, uso de barandas, alfombra antideslizante y una silla dentro del baño, dejar los pasillos libres de muebles y con buena iluminación y el uso de barandas en escaleras, entre otros.

 

A ciertas edades es preciso cambiar de hábitos,  para así reducir el riesgo de caerse y observar los siguientes consejos:

 

  • Usar un bastón o andador.
  • Usar zapatos de suela de goma.
  • Evitar caminar por aceras resbaladizas.
  • Mantener las habitaciones libres de obstáculos.
  • Usar alfombras antideslizantes.

 

También es útil el uso de un teléfono inalámbrico, llevandolo consigo,  para  no  correr al  responder cuando suene  y  también para usarlo en caso de caerse.

No quisiera despedirme hoy sin hacer un recuerdo de esta canción y letra de Julio Iglesias, que viene al pelo,  jocosamente, claro,  en este comentario:

“Tropecé de nuevo y con la misma piedra
en cuestión de amores nunca aprenderé
yo que había jurado no jugar con ella
tropecé de nuevo y con el mismo pie”.


 

Que pasen un feliz día.

Muchas gracias por leerme.

Juan Fernández Pacheco – Marzo 2.013

 

 

 

 

 

 

Especialista en Rehabilitación.
Profesor de Educación Física.
Master en Dirección y Administración de Empresas.

e-mail: juferpacheco@gmail.com