3 tips para saber cuándo diversificar tu empresa

He aquí tres consejos para saber si el momento de diversificar tu empresa está tocando la puerta.

En líneas generales todos sabemos que cuando una empresa de packaging decide producir frascos de plástico para más de un sector productivo, dicha decisión obedece a un proceso de diversificación. Si bien es cierto, dicho proceso está estrechamente relacionada con el bienestar de una empresa, es importante saber, o al menos tratar de indentificar, el mejor momento para llevarlo a cabo. A continuación tres tips al respecto.

1. Solución de valor para el consumidor

Entrar a ofrecer otros servicios o productos debe ser un proceso guiado por una necesidad real del mercado con respecto a lo que queremos ofrecer. En otras palabras, si produces envases para perfumes esto no significa que automáticamente tus nuevos envases para cremas de piel vayan a tener éxito. Debes analizar bien el mercado y darte cuenta que tu nueva oferta de productos representa en realidad un nuevo valor agregado para el consumidor.

2. Fuerza laboral a disposición

Uno de los mejores momentos para diversificar tu negocio ocurre cuando tienes a disposición un buen número de personas con la capacidad y el conocimiento de los servicios y/o productos que quieres poner en el mercado. En otras palabras, si tienes una fábrica de velas para iglesias y has pensado en comenzar a vender biblias a tus usuarios, es importante que tengas a disposición personas que potencialmente podrían saber cómo producir dicho producto o cómo promocionarlo a través de diversos canales de marketing.

3. Capital disponible

Lógicamente, un buen momento para llevar a cabo la diversificación de tu negocio es cuando el capital que tienes a disposición te ofrece la posibilidad de ‘arriesgar algo’ en una nuevo sector o actividad. No se trata, lógicamente, de pensar que eventualmente podrías perder dicho dinero sino más bien de tratar de hacer lo mejor de dicho proceso con la confianza de que eventualmente la inversión inicial rendirá frutos al mediano y largo plazo. Es decir, el capital en exceso no debe ser excusa para no poner en pie la mejor estrategia posible en beneficio de la nueva actividad o producto.

Muchos managers se dejan llevar por el instinto, el crecimiento y la confianza que tienen en sus negocios para entrar en un proceso de diversificación de actividades. Sin embargo, si en realidad necesitas de algunas pautas para saber cómo llevar a cabo dicho proceso vale la pena que pienses en el valor agregado que tus nuevos productos o servicios aportan al mercado, la fuerza laboral que tienes a disposición y el capital que hayas acumulado. Si todo ello, está en su lugar seguramente el momento de diversificar está a la mano.

 

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