Tres preguntas fecuentes acerca de la meditación

Cuando se empieza a meditar siempre surgen una serie de dudas que suelen ser comunes. En este artículo analizamos las más comunes.

Estas son las preguntas más frecuentes o las dudas más comunes que se plantean las personas que empiezan a meditar. Puede que alguna te la hayas hecho tú mismo o te haya sucedido algo parecido. Espero que te sea de utilidad y que te anime a seguir meditando o a empezar a hacerlo.

1.- Estoy muy ocupado y no tengo tiempo para meditar cada día

La respuesta en este caso es la misma que se da cuando una persona dice que no tiene tiempo para hacer ejercicio. Si realmente quieres adquirir el hábito de meditar y poder aprovechar todos los beneficios que te da la meditación tienes que darte un tiempo. Si estás muy ocupado y realmente tienes todo el día agendado tienes que levantarte 20 minutos antes o acostarte 20 minutos más tarde. Normalmente si se dispone de 20 o 40 minutos al día para poder hacerlo, depende de tí encontrar ese tiempo, pero si no lo tienes tendrás que sacrificar 20 minutos de tu descanso. Los beneficios de meditar cuando se vuelve una actividad cotidiana y continuada en el tiempo son tanto y tan notorios que vale la pena hacerlo.

2.- Cuando me pongo a meditar no puedo poner la mente en blanco, no puedo parar mi diálogo interno. Los pensamientos no paran

Lograr acallar los pensamientos y el diálogo interno es algo que se consigue poco a poco. Nuestras mentes están acostumbrardas a estar ocupadas todas las horas que estamos en vigilia con pensamientos y cuando se empieza a practicar la meditación acallarlos no es sencillo. Esto es como en cualquier actividad de la vida, una cuestión de práctica y constancia. Con el tiempo se van logrando estados más profundos y con menos diálogo interno y cuando se llega a veces tan sólo a rozar el silencio interno y entrar en el vacío de la mente la sensación de paz es indescriptible. Para esto la meditación Japa es una buenísima técnica. El mantra que sugiere esta técnica de meditación es repetir “ah” primero en voz alta y luego en la mente durante al menos 20 minutos.Cuando estás un tiempo haciéndolo es posible que con la práctica logres acallar la mente y entres en un estado de paz interior que sólo trae beneficios a tu vida. 

3.- Cuando me pongo a meditar me quedo dormido

Esto es temporal, al principio es muy probable que te quedes dormido mientras meditas. Si duermes no estás meditando. Dormir es dormir y meditar es meditar. Si te sucede esto no te preocupes y duerme, es lo que te pide el cuerpo, pero no dejes de meditar hasta que tu cuerpo y tu mente se acostumbren a la práctica de la meditación. esta es una de las razones por la que se recomienda meditar sentado en una postura cómoda y no tumbado. Simplemente déjate estar hasta que te acostumbres a que cuando meditas no tienes que dormir. Es un proceso y se logra con el tiempo y la práctica.

Estas son las tres circunstancias más comunes que pueden darse cuando empiezas a meditar. Lo más importante es que ésto no te detenga y que no cejes en el empeño de volver la meditación una actividad cotidiana y continuada, ya que es entonces y sólo entonces cuando empiezas a ver los resultados en tu vida. Lo primero que notas es una sensación de tranquilidad y paz interior a la que a lo mejor no estás acostumbrado y a partir de aquí tus cualidades y po potencialidades dormidas pueden empezar a aflorar.

Guillermo Rospigliosi
www.exitopersonal.net