Dime de qué lado estás: Eres optimista o pesimista?

En la búsqueda de tu pleno desarrollo personal y en el crecimiento de tu utoestima deberías preguntarte de qué lado estás?¿Eres optimista o pesimista?

¿ERES OPTIMISTA O PESIMISTA?

 Siempre me ha gustado reflexionar sobre el tremendo impacto que tiene en el nivel de logros de una persona el hecho de mantener una actitud optimista o pesimista. La actitud como tal, no es más que nuestro talante a la hora de enfrentarnos a nuestras vivencias diarias, y se encuentra en la base de todo lo que logramos en nuestra existencia.

 La primera pregunta que me hice cuando comencé a reflexionar sobre este tema fue:

 ¿He encontrado alguna vez una persona pesimista que sea feliz? Y la respuesta fue obviamente no.

 Entonces, ¿Qué sentido tiene mantener una actitud pesimista frente a la vida? ¿Acaso no anhelamos todos la felicidad? Realmente el pesimismo es algo que atenta contra nuestra naturaleza humana básica que es la de la búsqueda de la felicidad.

 Si lo analizamos un  poco más  detenidamente, nuestra actitud optimista o pesimista está basada en:

 - La manera en que interpretamos nuestro pasado.

 - El modo en que imaginamos nuestro futuro.

 ¿No cree usted que su actitud optimista o pesimista afecta tremendamente sus resultados tanto a nivel profesional como personal? ¿Cómo afecta a todas las personas que le rodean y con las que usted se relaciona? Realmente la influencia que tiene una actitud optimista o pesimista sobre nuestros resultados en la vida va mucho más allá de lo que muchos quisieran pensar.

 Así pues, centrémonos ahora en el lado positivo. ¿Qué es el optimismo? Es la creencia de que lo sucedido en nuestro pasado ha sido beneficioso para nosotros de algún modo, incluso aunque haya sido en forma de dolorosas lecciones que nos han ayudado a ser más fuertes. Y es también la creencia firme de que las cosas serán mejores en el futuro. Veamos algunos contrastes importantes entre el optimismo y el pesimismo: 

 El optimismo le llena de vida y energía, mientras que el pesimismo mata la energía.

El optimismo le ayuda a asumir los riesgos necesarios para avanzar en la vida, mientras que la actitud pesimista es el camino seguro, pero nunca le aportará ninguna gratificación significativa.

El optimismo empuja a las personas a sacar lo mejor de ellos mismos, mientras que el pesimismo les arrastra a la apatía.

Y lo más curioso de todo, es que generalmente tanto la actitud optimista como la pesimista terminan convirtiéndose en profecías de autocumplimiento. Quienes mantienen una actitud optimista ven con frecuencia que les suceden cosas agradables, mientras quienes se mantienen en el pesimismo, suelen ver como su actitud termina generando situaciones indeseadas.

 Así pues, ¿Puede una persona transformarse en optimista? La respuesta es un rotundo SI. Podemos en base a nuestra libertad personal mirar el mundo a través del prisma que nosotros decidamos.

 Podemos convertirnos en buscadores de todo lo bueno que tenga cualquier situación, y empezar a imaginar siempre una mejora positiva en cada proyecto o actividad que emprendamos. Y lo más importante de todo es que los beneficios que se obtienen por mantener una actitud optimista superan siempre la mejor de las expectativas.

 Cuando decida convertirse en un optimista hasta la médula, seguro que tropezará con algún  pesimista a su alrededor que le dirá: pero eso no es realista. A esta clase de individuos siempre les suelo contestar lo mismo: Si el ser humano solo se hubiese preocupado por ser realista, todavía viviríamos en cavernas. El mundo ha avanzado, avanza y avanzará por la pasión y el empuje de los optimistas. Por el entusiasmo contagioso de aquellos que han sido capaces de imaginar y creer en un futuro mejor.

 Y permítame que le de un consejo: Lo mejor que puede hacer cuando se le acerque un pesimista es salir corriendo lo más rápido que pueda.

 Le dejo con una pregunta final: ¿Ha encontrado alguna vez un pesimista que sea verdaderamente exitoso? Creo que usted tendrá tan clara la respuesta como la tengo yo.

 Así pues, actúe en consecuencia, y haga del optimismo su bandera.

 Pregúntese ¿Qué bandera ha elegido? Recuerde aún puede cambiar de bandera, sólo depende de Usted.

 Sé Optimista es la mejor receta para tu Autoestima

El Dr. Marcelo Grajales es Especialista en Talleres de Motivación y Autoestima, ha liderado Equipos de Trabajo en Proyectos de Gerenciamiento Social. Además ha escrito la Novela de Autoayuda Un Puente Conmigo Mismo