Hacer testamento alivia el estrés

Hacer un testamento aunque estemos sanos, alivia el estrés que sienten algunas personas en la decisión sobre a quién dejarle sus cosas, o que pasará el día que esa persona ya no esté.

Hacer un testamento aunque estemos sanos, alivia el estrés que sienten algunas personas en la decisión sobre a quién dejarle sus cosas, o que pasará el día que esa persona ya no esté.

A la hora de hacer un testamento, la persona que lo hace debe pagar entre 60 y 80 euros dependiendo del lugar al que se dirija pero muchos han dicho que son 60 euros de total tranquilidad.

Cuando una persona muere sin hacer testamento, normalmente todos sus bienes pasan por orden legal a sus hijos o nietos. En caso de no existir, pasarían a sus ascendientes. En este punto, la pareja no tiene muchos privilegios por lo que, en caso de que no se la quiera dejar desamparada se debe hacer un testamento. Esto no sólo alivia el estrés de la persona sobre qué pasará con sus bienes, sino también de la otra persona que recibirá la herencia.

Lo último que quiere un padre es que sus hijos o familiares estén enfrentados por unos bienes, y muchos padres sufren en vida por esa razón. Para que no se tengan que estar preocupando por ese tipo de cosas estando aún vivos, lo mejor es que hagan una herencia desde que puedan.

Testamentos genéricos

Para la tranquilidad de las parejas, los testamentos más comunes son los genéricos. Estos testamentos aseguran que toso los bienes de uno de los miembros de la pareja pasen al otro cuando este fallezca.

Quién debe testar siempre

Las personas que están obligadas a testar son las que están casadas y no cuentan con hijos a su cargo. Los casos en los que la pareja no cuenta con trabajo o no están casados porque son pareja de hecho también deben incluir siempre un testamento.