Violencia escolar

Hay que diferenciar diferentes categorías, ya que no es lo mismo un insulto u otra falta más o menos leve de disciplina que un episodio de vandalismo o de agresión física. No obstante, existe una clara tendencia en la opinión pública y tal vez entre muchos profesores a simplificar en manifestaciones distintas de un mismo sustrato violento que caracterizaría a los niños y jóvenes de hoy.

Violencia escolar

Juan Manuel Moreno Olmedilla realizó un trabajo distinguiendo categorías de comportamiento antisocial:  

- Disrupción en las aulas: Se tratarían delas situaciones de aula en que tres o cuatro alumnos impiden con su comportamiento el desarrollo normal de la clase interfiriendo en el aprendizaje de los demás. Constituye la fuente de malestar más importante de los docentes ya que obliga al profesorado a emplear más tiempo en controlar la disciplina y el orden.

- Problemas de disciplina (conflictos entre profesorado y alumnado): Se trata de conductas que implican una mayor o menor dosis de violencia como la resistencia, el desafío, el insulto, al profesorado... que pueden desestabilizar por la vida cotidiana en el aula.

- Maltrato entre compañeros (bullying):El término «bullying» se emplea, en la literatura especializada para denominar los procesos de intimidación y victimización entre iguales, entre alumnos compañeros de aula o de centro escolar (Ortega y Mora-Merchán, 1997). Se trataría de situaciones en los que uno o más alumnos acosan e intimidan a otro, a través de insultos, rumores, aislamiento social, motes... Si bien no incluyen la violencia física, este maltrato intimidatorio puede tener lugar a lo largo de meses e incluso años, siendo sus consecuencias ciertamente devastadoras, sobre todo para la víctima.

- Vandalismo y daños materiales y violencia física (agresiones, extorsiones): El vandalismo y la agresión física son fenómenos de violencia ya sea contra las cosas o contra las personas. Son los que más impacto tienen sobre las comunidades escolares y sobre la opinión pública.

- Acoso sexual: El acoso sexual, al igual que el bullying, es un fenómeno oculto de comportamiento antisocial.

En los centros se dan muchos conflictos, y de muchos tipos, y no tanta violencia como los medios de comunicación y la opinión pública podrían estar dando a entender. Moreno Ortega establece la siguiente jerarquía en cuanto a las preocupaciones que generan los comportamientos antisociales:

- En los profesores preocupa y les afecta especialmente la disrupción.
- En los padres: la indisciplina.
- En la Administración educativa y a la opinión pública les afectan mucho los episodios de violencia física (sobre todo de alumno a profesor) y el vandalismo.
- En los alumnos están más preocupados por los fenómenos invisibles de bullying, extorsión y acoso sexual.

Aunque poco se sabe sobre estos distintos fenómenos agrupados bajo la denominación de comportamientos antisociales. Los estudios llevados a cabo hasta ahora en nuestro país no nos permiten generalizar sí podríamos poner de manifiesto al menos tres conclusiones importantes:

Los fenómenos de comportamientos antisocial en las escuelas tienen raíces muy profundas en la comunidad social a la que el centro educativo pertenece. Los episodios de violencia no deben considerarse simplemente como eventos aislados que ocurren espontáneamente.

Las distintas manifestaciones de comportamiento antisocial en las escuelas ocurren con más frecuencia de lo que usualmente se piensa ya que la relación entre los agresores y las víctimas es necesariamente larga en el tiempo y muy estrecha en el espacio (conviven en el centro durante años y muchas horas al día

El comportamiento antisocial en los centros puede estar muy determinado por variables sociales y familiares ajenas a la escuela. Existen procesos relevantes para intentar explicar el comportamiento antisocial en los centros educativos. Todos ellos están bien documentados y disponen de un conjunto de evidencias empíricas. Sin embargo, todavía no existen estudios españoles acerca de cómo influyen, se relacionan o hasta causan la violencia escolar.

Se trataría de los siguientes:

- La violencia estructural derivada de la organización social. La violencia escolar sería consecuencia de la participación de los estudiantes en procesos que filtran esa violencia presente en nuestra sociedad.
- La violencia de los medios de comunicación social a la que los alumnos están expuestos durante muchas horas diarias. Funk (1997) ha estudiado la relación entre el consumo de películas de acción y terror por parte de los estudiantes y la violencia en las escuelas, encontrando, una relación positiva entre ambos.
- Los modelos violentos que los estudiantes ven y aprenden en su propia familia y en su entorno sociocomunitario. Aquí habría que incluir de forma explícita la influencia del grupo de iguales.
- La violencia que los alumnos sufren dentro de su familia y en su entorno.
- Los centros educativos se han mantenido casi siempre al margen de las dimensiones no académicas de la educación como el desarrollo moral, la integración social... Al olvidar los procesos interpersonales implícitos en la convivencia diaria, se encuentran ahora con graves dificultades para dar una respuesta educativa ante el comportamiento antisocial o a los problemas de convivencia en general.
- Los centros estarían reproduciendo el sistema de normas y valores de la comunidad en la que están insertos y de la sociedad en general.

En conclusión, la investigación parece distinguir entre tres tipos de conjuntos de variables para explicar el comportamiento antisocial en los centros escolares:

- Variables individuales relacionadas con la personalidad, el sexo y las percepciones y expectativas del alumno.
- Variables del centro y del aula: internas a la institución y relacionadas con los fenómenos violentos más específicos de la escuela.
- Variables sociales o ambientales como la influencia de la familia, el grupo de iguales, la comunidad inmediata, los medios de comunicación y la sociedad en general.
- También existen variables internas al propio centro educativo que parecen estar relacionadas con la mayor o menor ocurrencia o aparición de fenómenos de comportamiento antisocial.