La vida y obra de un gran Líder Intelectual y Genio “Albert Einstein”

En este artículo se presentan algunos puntos de vista de cómo fue el liderazgo de un genio como Albert Einstein dentro del mundo científico del siglo XX.

Desarrollo:

El liderazgo de Albert Einstein no es como lo que se dice dentro de las definiciones de un líder, que es a quien siguen muchas personas, en este caso se da un liderazgo muy peculiar y único, no es de que haya movido grandes multitudes ,pero si movió al mundo del conocimiento, aportando su genialidad para hacer un mundo distinto. Albert Einstein físico alemán de origen judío, nace el 14 de marzo de 1879 en la ciudad de Ulm Alemania, nacionalizado suizo y estadounidense, es considerado como el científico más importante del siglo XX.Tambien es el científico más popular y conocido del siglo XX. En 1905 publico su teoría de relatividad especial en la que dedujo la formula de la masa y la velocidad de la Luz E= mc2. En 1915 publico su teoría de la relatividad general en la que reformulo por completo el concepto de Gravedad. En 1921 obtiene el premio nobel de Física, por sus trabajos del efecto fotoeléctrico y no por la teoría de la relatividad general, debido a que el científico encargado de evaluar su teoría de la Relatividad no la comprende y decide que era mejor no dar el premio nobel de la física por esta teoría, pensando en si después se demostraba que no era cierta. Cuando Albert Einstein publica la teoría general de la relatividad tuvo muchos detractores que lo descalificaban y que decían que no era posible hablar de una física sin un marco de referencia absoluto, como se hacía en la física de Newton y hubo publicaciones como el libro de Cien autores en contra de Einstein, a lo cual se concreto a decir ¿Por qué cien? si estuviera equivocado con uno solo bastaría. Con el avance del nazismo en el mundo, Einstein sale de Alemania en 1932 rumbo a Estados Unidos, donde imparte docencia en el Instituto de Estudios Avanzados de Princenton, nacionalizándose estadounidense en 1940.En plena segunda guerra mundial apoyo una iniciativa de Robert Oppenheimer para comenzar el programa de desarrollo de armas nucleares conocido como Proyecto Manhattan. En 1939 se produce su más importante participación en cuestiones mundiales. El informe Smyth, aunque con sutiles recortes y omisiones, narra la historia de cómo los físicos trataron, sin éxito, de interesar a la Marina y al Ejército en el Proyecto atómico. Pero la célebre carta de Einstein a Roosevelt fue la que consiguió romper la rigidez de la mentalidad militar. Sin embargo, Einstein, que siente desprecio por la violencia y las guerras, es considerado el «padre de la bomba atómica». En su discurso pronunciado en Nueva York, en diciembre de 1945, expuso: Carta de Einstein a Roosevelt. En la actualidad, los físicos que participaron en la construcción del arma más tremenda y peligrosa de todos los tiempos, se ven abrumados por un similar sentimiento de responsabilidad, por no hablar de culpa. (…) Nosotros ayudamos a construir la nueva arma para impedir que los enemigos de la humanidad lo hicieran antes, puesto que dada la mentalidad de los nazis habrían consumado la destrucción y la esclavitud del resto del mundo. (…) Hay que desear que el espíritu que impulsó a Alfred Nobel cuando creó su gran institución, el espíritu de solidaridad y confianza, de generosidad y fraternidad entre los hombres, prevalezca en la mente de quienes dependen las decisiones que determinarán nuestro destino. De otra manera la civilización quedaría condenada. Se le ha considerado como el padre de la bomba atómica, pero abogo en sus escritos por el libre pensamiento, el pacifismo, socialismo y el sionismo. El 17 de abril de 1955, Albert Einstein experimentó una hemorragia interna causada por la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal, que anteriormente había sido reforzada quirúrgicamente por el Dr. Rudolph Nissen en 1948. Tomó el borrador de un discurso que estaba preparando para una aparición en televisión para conmemorar el séptimo aniversario del Estado de Israel con él al hospital, pero no vivió lo suficiente para completarlo. Einstein rechazó la cirugía, diciendo: “Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia.” Murió en el Hospital de Princeton (Nueva Jersey) a primera hora del 18 de abril de 1955 a la edad de 76 años. Los restos de Einstein fueron incinerados y sus cenizas fueron esparcidas por los terrenos del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Durante la autopsia, el patólogo del Hospital de Princeton, Thomas Stoltz Harvey extrajo el cerebro de Einstein para conservarlo, sin el permiso de su familia, con la esperanza de que la neurociencia del futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a Einstein ser tan inteligente. Lo conservó durante varias décadas hasta que finalmente lo devolvió a los laboratorios de Princeton cuando tenía más de ochenta años. Pensaba que el cerebro de Einstein «le revelaría los secretos de su genialidad y que así se haría famoso». Hasta ahora, el único dato científico medianamente interesante obtenido del estudio del cerebro es que una parte de él – la parte que, entre otras cosas, está relacionada con la capacidad matemática – es más grande que la misma parte de otros cerebros. Son recientes y escasos los estudios detallados del cerebro de Einstein. En 1985, por ejemplo, el profesor Marian Diamond de Universidad de California Berkeley, informó de un número de células gliales (que nutren a las neuronas) de superior calidad en áreas del hemisferio izquierdo, encargado del control de las habilidades matemáticas. En 1999, la neurocientífica Sandra Witelson informaba que el lóbulo parietal inferior de Einstein, un área relacionada con el razonamiento matemático, era un 15% más ancho de lo normal. Además, encontró que su cisura de Silvio, un surco que normalmente se extiende desde la parte delantera del cerebro hasta la parte posterior, no recorría todo el camino.

CONCLUSIONES

Desde mi punto de vista se encontraron en esta vida de Einstein y por otro lado Hitler con su conquista del mundo que choco con un genio que llevo al final de la guerra en una etapa crítica de la segunda guerra mundial. Y no cabe duda que en la vida hay caminos paralelos que algún día se pueden encontrar sin saber que con eso uno y otro tipo de liderazgo puede acabar por pulverizar uno al otro.

M.C. CARLOS MORAN RAMIREZ

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