La unidad y el amor entre hermanos

Hablamos mucho de la unidad, del amor entre hermanos y lo que Dios espera de su cuerpo que es la iglesia y esto es bueno, siempre y cuando estemos siendo claros en lo que esperamos de nuestros hermanos y lo que entendemos que es la verdadera palabra de Dios.

El amor humano es imperfecto, pero debemos recordar que Dios lo perfecciona cuando atendemos las cosas que le pertenecen a él.  Los pobres son pertenencia de Dios y Jesús ya no está entre nosotros y es deber de los cristianos encargase de alimentar, no solamente físicamente a los pobres sino también espiritualmente.

Cuando hablamos de alimentar a los pobres nos estamos refiriendo a ayudas alimenticias por escases y necesidad, pero si no les damos las herramientas necesarias (que son el conocimiento de la palabra primeramente, el estudio que necesitan para aprender un arte y poder en su momento desarrollar un trabajo que le dé el sustento a él y su familia y dejen de ser pobres) para trabajar en la carrera de la vida, de nada sirve ese alimento físico y espiritual que se les da.

Así también las familias en la carne, son un cuerpo y todos tenemos una función en las relaciones familiares y de ayuda. Cuando falta un miembro lo puede suplir otro, pero cuando no se suple el cuerpo de Cristo queda incompleto y está enfermo.

Porque un cuerpo con un solo riñón no funciona lo mismo que con sus dos riñones, un cuerpo sin el sentido del oído no funciona lo mismo que uno que lo tiene completo y así sucesivamente.

El reemplazo espiritual, muchas veces es parecido al físico, pero en realidad no es así. Es un reemplazo momentáneo mientras como el pobre nos desarrollamos para aprender a caminar o vivir sin los órganos que hemos perdido.

En las familias sucede algo parecido, si no está el papa o la mama, los hermanos o cualquier persona en particular de la que dependemos para nuestro sustento económico o afectivo, muchas veces estos roles terminan asumiéndolos personas que no son las indicadas.

Los hombres no deben bajo ningún punto de vista criar a los hijos sean varones o niñas solos. Este es el deber de las madres y las abuelas o tías, así son las prioridades porque es un rol natural que hasta la misma naturaleza animal no humana lo muestra de muchas formas y el hombre es un ser inteligente que no necesita hacer esas comparaciones que pueden ser utilizadas; como en el caso de los animales domésticos.

Todos podemos presionar, amenazar, tratar mal y hacer cosas indebidas, pero la ley es la encargada de dilucidar casos y cosas que ameritan ser aclaradas para dar un dictamen en cuanto a quien o como se deben cuidar los hijos de los narcotraficantes, paramilitares, guerrilleros, terroristas, y todos eses hombres del mal.

Pero no debemos olvidar que por causas del destino las familias están entrelazadas y la policía, los jueces de un país, los abogados y toda esa parafernalia que se necesita en un estado de derecho, para la protección de ambos bandos nos incluyen a todos.

Hoy no es nuestro hijo, ni nuestro nieto o bisnieto, pero mañana si puede serlo y entonces estaremos en el lugar de aquel padre o madre malo que le hizo daño o mato a nuestro hijo y que tristeza no alcanzar la misericordia ni de Dios ni de los hombres, ni de la palma africana que da el aceite de la unción que usamos para que Dios bendiga a nuestra familia, en el caso de los evangélicos y el agua bendita en el caso de los católicos.

Entonces Colombia y los colombianos nos distinguimos como un país de paz, que queremos colaborar con el mundo y con todos.

Hay escritores que entran en un género que se debería llamar marcofilia, porque es de narcos y muerte, pero yo lo llamaría los narcos pertenecen a Dios, porque Dios ha tenido misericordia de Colombia y los colombianos a pesar de tantos derramamientos de sangre.

Colombia ha orado y seguirá orando por sus nacionales y no nacionales, participando en las misiones y ayudando, impidiendo que las injusticias y todo el mal que hemos causado por medio de las drogas sean reparados hasta donde Dios y el hombre lo permitan, para que sigamos siendo un pueblo que de fruto para la honra y Gloria de Dios.

 

http://jadeen-hacore.blogspot.com/

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