Nuestras viñas son fructíferas cuando aprendemos las lecciones Biblicas

La palabra de Dios es muy fácil de entender cuando estudiamos el antiguo testamento y sus revelaciones de forma tal cual sin tratar de encontrar un doble sentido que no lo hay. Hay comparaciones y otras figuras literarias que dificulta en ocasiones entender, pero un grupo de personas con un maestro bíblico debidamente capacitado ayuda mucho.

Cuando hablamos de los personajes bíblicos muchas veces ignoramos la parte que corresponde a la familia en general y Dios es perfecto y su justicia es eterna y permanece aun cuando no la veamos enseguida. 

En esta historia intervienen varios personajes y vemos la ley del más fuerte que aunque no lo queramos ver, sigue imperando en la actualidad. 

Acab rey de Samaria está casado con Jezabel en un matrimonio mixto, porque ella es hija del rey de Sidón y sacerdote de Astarté diosa pagana y contamino al rey y los principales de los hebreos con sus pecados y lujuria. 

Jezabel tomo la autoridad del rey sin su permiso, lo comprometió en su pecado. 

Pervirtió el derecho de Nabot haciendo que lo mataran y que le quitaran su heredad a la familia, también pervirtió el derecho de su marido y a todos los que involucro en su pecado. 

Solicito hombres perversos para que dijeran mentira,  los ancianos y principales le rindieron el tributo a ella que le pertenecía al rey y a su mal proceder, obedeciendo a la concupiscencia y pecado de Jezabel. 

Si nos detenemos a pensar en el carácter y personalidad de Jezabel comparándola al tiempo actual, Jezabeles hay muchas, pero no se hace juicio aparente sobre ellas, porque las personas le temen a sus malos propósitos y dejan que los dirijan hacia otras personas, pero llega el momento en que también encuentra motivos para agredir y hacer mal al que tiene cerca.

Tienen estas mujeres unos espíritus inmundos que no salen de sus vidas, porque no han nacido de nuevo. La persona que nace de nuevo evita la ocasión de caer en pecado, se aparta para Dios, aunque trabaje en lo secular da testimonio, pecamos pero no practicamos el pecado.

Cuando a pesar del tiempo vemos a la persona que no da un fruto abundante, estamos seguros que Dios no está ahí. Porque la palabra de Dios dice que somos cartas leídas, que no tenemos necesidad de presentación, porque nuestro testimonio habla de quienes somos. 

Entonces Dios manda al profeta Elías Tisbita para que le hable sobre el juicio que tiene dispuesto para ella y esta palabra se cumple por manos de Jehú, un rebelde ordena la muerte de otro rebelde.

Dios es misericordioso, pero muchas veces hay juicios pendientes y por eso nos suceden las cosas malas que padecemos. En el caso de Nabot, no sabemos con exactitud cuál era el resquemor exacto de Jezabel, pero sabemos que la codicia invade los corazones y Acab no fue menos a estos sentimientos. 

También podemos comparar la viña de Nabot a una mujer que es deseada por otro hombre y que cae en manos de él, porque permite que dañen la reputación de su marido sin ninguna justificación real. 

Las mujeres son tierras fructíferas, porque la Biblia dice que la mujer sabia edifica su casa y la necia la destruye, Jezabel también puede ser la esposa malvada de otro hombre, o la suegra perversa que se presta para dañar las viñas de sus hijos y así podríamos hacer miles de comparaciones sobre lo que es capaz de hacer una buena y una mala mujer. 

Pero lo importante es cuando estamos en completa y bendita armonía con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo para bendecir la tierra y no seguir los pasos e ilustraciones que nos da la Biblia sobre lo que es la mala mujer y lo que hace una mujer buena como la de proverbios 31.

¿Qué piensas que puedes cambiar en tus actitudes y enseñanzas para que tus hijos puedan ser viñas fructíferas y no hombres perversos que maldigan la tierra?

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