Todas las Mujeres son madres

“La visión que tenemos de la maternidad es amplia. Dios, Madre y Padre de los Seres Humanos, es de alcance universal. De esta forma, para los Legionarios de la Buena Voluntad, Madres no son sólo las que engendran hijos carnales.

En un artículo que escribí para el periódico Folha de S.Paulo, el 22 de mayo de 1988, explico por qué en la LBV consideramos a todas las Mujeres Madres:

“La visión que tenemos de la maternidad es amplia. Dios, Madre y Padre de los Seres Humanos, es de alcance universal. De esta forma, para los Legionarios de la Buena Voluntad, Madres no son sólo las que engendran hijos carnales. También son aquellas que se consagran a la supervivencia de los hijos de los otros: los niños huérfanos, incluso de padres vivos; los de las Madres que necesitan trabajar y no tienen una persona de confianza con quien dejarlos; los de las que están irremediablemente enfermas.

Tal como se lee en el Poema do Grande Milenio [Poema del Gran Milenio] de Alziro Zarur: ‘(...) Los hijos son hijos de todas las madres, y las madres son las madres de todos los hijos. Madres son también las que se consagran al Arte, a la Literatura, a la Ciencia, a la Filosofía, a la Religión, a la Política, a la Economía, es decir, a todos los sectores del pensamiento y/o acción creadores, y engendran ‘hijos’ por su dedicada competencia al desarrollo de la Humanidad. Por esto, el ‘Congreso de las Madres Legionarias’ igualmente es el de las Mujeres Legionarias y, por extensión, de todas las del mundo que en él quieran participar. La LBV no erige fortalezas, todo lo contrario, las derriba con mucha Buena Voluntad (...)”

Otra composición poética del viejo Zarur también es muy oportuna: Poema das Mães [Poema de las Madres], una oda al rostro maternal, a la necesidad de la marca afectuosa y fuerte de este Ser en el gobierno de los pueblos:

POEMA DE LAS MADRES

Desde que el mundo es mundo, y hasta donde va
El arqueológico estudio de la prehistoria,
En la familia de los nobles o de la escoria
La madre no manda, pues quien manda es el padre.
Sin pretensión alguna a Nostradamus,
Yo creo que la razón de ese destino
De la mujer-madre, que todos sojuzgamos,
Es el Dios antropomorfo-masculino.
"Si es hombre el Creador (razonaron
Los perspicaces filósofos de antaño),
Hagamos de las mujeres un rebaño...”
Y así lo hicieron cuando así pensaron.
Desde entonces, hemos visto la vieja farsa
Representada, con solemnidad,
En los países de toda la Humanidad
Donde la moral prehistórica anda extendida.
"Las mujeres no pueden entendernos”,
Decían los despóticos señores.
Y fuimos viendo, en siglos de horrores,
La falencia de los hombres en los gobiernos.
Al meditar, en raras horas mansas
Llegué a conclusiones descorteses:
Los hombres son criaturas rencorosas,
Sin la gracia espontánea de los niños.
Sólo entonces comprendí el caos de la guerra
En sus espantosas miserias:
Cosa imposible de verse en la tierra
Cuando los gobiernos fuesen de mujeres.
¡ Así no puede continuar! Porque los "jefes” — peores que los perros
Hidrófobos — tienen este singular
Defecto inmenso de no ser madres.

* traducción del original en portugués

El RETRATO DE UNA MADRE

Abro la revista Buena Voluntad y encuentro esta joya del inolvidable obispo chileno Don Ramón Ángel Jara (1852-1917): Existe una sencilla mujer que tiene un poco de Dios por la inmensidad de su Amor, y mucho de ángel por la constancia de su dedicación. Mujer que, siendo joven, piensa como anciana; y en la vejez, trabaja como si tuviese el vigor de la juventud; si es ignorante, descifra los problemas de la vida con más acierto que un sabio; si es culta, se amolda a la simplicidad de los niños; cuando es pobre, se considera muy rica con la felicidad de aquellos a los que ama; y si es rica, daría con placer su riqueza para no sufrir la injuria de la ingratitud. Fuerte o intrépida, sin embargo se estremece ante el llanto de un niñito; frágil, se reviste, a veces, de la bravura de un león. Mujer que, mientras viva, no sabemos darle el debido valor, porque a su lado todos nuestros dolores desaparecen... Pero, después de muerta, daríamos todo lo que somos y todo lo que tenemos para verla de nuevo un solo instante y de ella recibir la caricia de sus abrazos, una palabra de sus labios... No exijáis de mí que diga el nombre de esa mujer si no quisiereis que yo inunde de lágrimas este álbum, porque ya la vi pasar en mi camino. Pero, cuando vuestros hijos crezcan, dales a leer esta página. Y ellos, cubriéndolos de besos, dirán que un pobre viajero, como retribución al magnífico hospedaje recibido, dejó grabado en este álbum, para todos, el retrato de su propia Madre.

Dicen que Madre no tiene rima. ¡¿Será?! Entonces se les acabó la musa, o se fue de vacaciones... Pero no semejante a la famosa experiencia de Guerra Junqueiro (1850-1923).

El Amor hace una rima perfecta con Madre. Madre es eterna también.

Paiva Netto
Presidente de la Legión de la Buena Voluntad
paivanetto@lbv.org.br
http://www.paivanetto.com/index.php/es

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