Liposucción por dispersión o chorro de agua más allá de Lipoescultura.

 
Hablando de  técnicas de vanguardia, vemos nuevas alternativas que no sólo facilitan el trabajo del cirujano sino que hacen menos traumáticos los procesos del paciente, dependiendo eso sí, de su experiencia, profesionalismo y habilidad.
Un paso adelante en tecnología es la liposucción por dispersión o chorro de agua, una excelente opción en la búsqueda de soluciones cada vez menos agresivas para tratar el contorno corporal, usando los máximos niveles de seguridad para los pacientes.

¿En qué consiste el  método?
Se emplea un fino chorro de agua en forma de abanico que se canaliza dentro del tejido adiposo para desprender la estructura y liberar los adipocitos. Este es un proceso activo que reemplaza el mecanismo previo  de entrada de fluido a través de difusión y ósmosis.
El cirujano manipula y controla la cantidad de presión durante el procedimiento y  los depósitos grasos se desglosan de forma rápida y eficaz en pocos segundos.  Este proceso genera menor hinchazón y  malestar, lográndose efectuar bajo anestesia local, con resultados importantes, destacando entre ellos, que algunos pocos pacientes experimentan dolor o molestias inmediatamente después del procedimiento.
Y la presión, ¿cómo se controla?
Un sistema de presión guía la solución de infiltración  por medio de un circuito cerrado de tubos con una bomba de pistón en una cánula de aplicación muy delgada.
Mediante un software especializado se selecciona a distintos niveles la tasa de flujo del infiltrado y la aplicación de presión. El efecto: un chorro pulsante de potencia de impacto comparado al de una alcachofa de ducha potente. El nivel de seguridad es alto y sin posibilidad de un desgarro traumático.

Para tener en cuenta…

- Todos los pacientes deben estar conscientes, en lo posible, para ayudar a mantener los mecanismos de autoprotección.
- La  anestesia debe ser óptima en el área de trabajo con una vasoconstricción efectiva.
 
- El paciente debe mantener la movilidad en la medida de lo posible para permitir un trabajo detallado en todas las posiciones.
 
- El edema debe ser tan pequeño como sea posible, de tal forma que se pueda obtener una mayor precisión durante el procedimiento.
 
- Los efectos secundarios farmacológicos deben ser eliminados o reducidos para obtener el máximo nivel de seguridad.
 
- El fluido debe ser únicamente aplicado donde y cuando sea necesario para eliminar los depósitos de grasa tan rápido y completamente como sea posible.
 
- El fluido aplicado y la aspiración deben alcanzar el tejido adiposo de forma selectiva y ser lo menos traumático posible.

La recuperación

Los sitios de incisión son relativamente pequeños, lo que hace que los pacientes puedan recuperarse fácilmente en un par de semanas y usar su traje de baño preferido sin preocuparse demasiado por las cicatrices.  Se han dado situaciones que algunos pacientes reportan una reducción significativa de la celulitis, además de eliminar grasa, lo que es especialmente benéfico para las personas de peso medio y que quieren deshacerse de antiestéticas protuberancias.
 
Resultados esperados
Si se tienen en cuenta las limitaciones y se aplican todas las recomendaciones, la liposucción asistida o por chorro de agua es un tratamiento seguro y eficaz que ofrece resultados estéticos duraderos y excelentes. Permite el uso de pre-infiltración para crear una analgesia apta para la realización de una liposucción casi indolora.  El trabajo del cirujano es mejor, debido a  la menor inflamación intra-operatoria.
 
No olvide:    
 
La efectividad de una cirugía depende del grado de profesionalismo del cirujano elegido. Asesórese bien. Recuerde: su cuerpo es sagrado y deberá estar en manos de un experto.

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