Los deslices de Ban Ki Moon que emborronan el horizonte de solución del conflicto en la zona del Sahara.

No es la primera vez, ni será la última en que Marruecos se enfrente a una serie de tergiversaciones de la realidad acerca del desarrollo de la situación de la cuestión del Sahara, encaminadas a perjudicar la imagen del país.
En este sentido, Marruecos está en su pleno derecho de defender con toda la fuerza del mundo sus causas nacionales. IP 192

Los deslices de Ban Ki Moon que emborronan el horizonte de solución del conflicto en la zona del Sahara.

No es la primera vez, ni será  la última en que Marruecos se enfrente a una serie de tergiversaciones de la realidad acerca del desarrollo de la situación  de la cuestión del Sahara, encaminadas a perjudicar la imagen del país.  

En este sentido, Marruecos está en su pleno derecho de defender con toda la fuerza del mundo sus causas nacionales. IP 192

Entre estas tergiversaciones, figura lo que ha emanado del Secretario General de las Naciones Unidas Ban KI Mon, en lo que concierne el tema de los derechos humanos en las provincias del sur de Marruecos, lo que refleja hasta cierta medida, consciente o inconscientemente que se está evitando comprender la naturaleza del conflicto en esta región marroquí.

Quien quiere hablar del Sahara marroquí, y que sus propósitos sean interesantes y bien fundados,  tiene que saber ante todo que la base del conflicto se encuentra en la parte argelina. que está llevando una campaña de denigración contra Marruecos desde que ha recuperado el Sahara del colonizador español.

Era necesario que el Rey Mohammed VI contactara a Ban Ki Mon para poner los puntos sobres las íes, y evocar las últimas evoluciones y la actual agenda, relativos a la cuestión del Sahara marroquí.

Este contacto se inscribe en el marco de las consultas habituales entre  el Rey de Marruecos y el secretario general de la ONU, con una sola diferencia esta vez, a saber que era necesario rectificar algunas anomalías en el último informe de Ban Ki Mon sobre el tema del Sahara marroquí.

Era también necesario llamar la atención del secretario general en cuanto a las opciones peligrosas sobre el proceso de arreglo de esta cuestión y sobre los esfuerzos de las Naciones Unidas encaminadas a encontrar una solución política aceptada por las partes en el conflicto del Sahara. Estas dos partes son naturalmente Marruecos y Argelia.

 EL secretario general de la ONU y sus representantes, entre ellos  el enviado actual Cristopher Ross, saben que el frente  del “polisario’’ no hubiera podido existir sin el apoyo de Argelia,

Así, era necesario que el rey Mohammed VI presentara algunas aclaraciones  acerca de la firme y clara posición de Marruecos en cuanto a esta cuestión, sobre todo para que no persista ninguna confusión sobre este tema.

Es necesario que el secretario general de la ONU explique lo que entendió por tal o cual expresión, y si tiene una verdadera asimilación de la importancia del tema del Sahara, y de la naturaleza de las reformas emprendidas sobre todo en materia de derechos humanos, en todas las regiones de Marruecos, incluidas las provincias del Sur. A contrario de los demás.

Se supone que los que hablan de los derechos humanos en el Sahara tienen que comprender que el Sahara es un territorio marroquí, y que existe un plan presentado por Marruecos, a saber la iniciativa de autonomía, la única de su género a nivel regional e internacional, que  puede satisfacer a todas las partes,  incluida Argelia, con la presencia  en su territorio de los campamentos de la vergüenza de Tinduf, con el único propósito de perjudicar a Marruecos.

Ban ki Moon tiene que entender que Marruecos sigue siendo el único que esta aferrado a su posición, y convencido de la legalidad de sus derechos sobre su territorio, con una gran voluntad de seguir con sus esfuerzos para la protección de los derechos de cada ciudadano marroquí, en el marco de las diferentes reformas emprendidas por Marruecos, que nadie puede ignorar.

Sobre la base de lo que saldrá próximamente del Consejo de Seguridad acerca de la cuestión del Sahara marroquí, se verá si existe una comprensión de la importancia de lo que sucede en la región del Sahara y de los desafíos que enfrenta Marruecos y otras partes, desde Mauritania hasta el centro y el sur de Sudan, pasando por Níger, Chad, Malí y el sur de Argelia y de Libia.

Si persiste la mercantilización por Argelia con el Sahara y los Saharauis, la guerra que lleva la comunidad internacional contra el terrorismo será en vano y no tendrá ningún sentido. Acaso existe una consciencia  de los esfuerzos que está desplegando Marruecos en Mali en contra del terrorismo?

Además de todo esto, no es para nadie un secreto que la situación peligrosa prevaleciente en Libia, puede convertirse en una cuna de terrorismo que amenaza toda la región, sobre todo si se toma en cuenta la gran cantidad de armamento que ha dejado el régimen de Gadafi en todas las regiones de ese país, y de la presencia de miles de mercenarios armados en esta región, y en el Sahel que se dedican a todo tipo de contrabando y al secuestro.

En los campos de Tinduf, Argelia está permitiendo el crecimiento del terrorismo, en el momento en que dice que pretende luchar contra esta plaga.

Hay que subrayar que el Sahara es marroquí, en el cual los derechos humanos son ampliamente bien protegidos, al igual que el resto de todas las regiones de Marruecos, como lo testimonia todo el mundo.

Entonces, lo que se debe hacer es insistir en el peligro del terrorismo que acecha la región, y en la guerra que hay que emprender contra esta plaga, en vez de seguir creando falsos problemas a Marruecos.

*Ismael Rabda es cientista político saharaui. 

 

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